¿Sabías que la Reina Isabel II visitó Guanajuato?

Además de Guanajuato, la Reina Isabel II visitó otras entidades de la República.
¿Sabías que la Reina Isabel II visitó Guanajuato?

De acuerdo con relatos del cronista guanajuatenses José Eduardo Vidáurri, la Reina Isabel II arribó a México el 24 de febrero de 1975 y un día después partió con rumbo a la ciudad de Guanajuato a bordo de un tren que funcionaba desde 1935. 

La monarca británica llegó al país en compañía de su esposo, el príncipe Felipe de Edimburgo, para realizar la que fue su primera visita oficial a tierras aztecas, donde visitó Quintana Roo, Ciudad de México, Oaxaca, Yucatán y Guanajuato. 

A bordo del yate “Britannia”, la pareja real llegó a México por el puerto Morelos en Cozumel, Quintana Roo, visitó aquel estado, luego la Ciudad de México, para después trasladarse en tren hasta Guanajuato  

En una visita relámpago al Bajío, fue recibida por el entonces gobernador del estado, Luis H. Ducoing Gamba y su esposa la señora Martha Alicia Nieto de Ducoing. 

En Guanajuato, la Reina Isabel II visitó entre otros lugares, el Teatro Juárez y el Cerro de San Miguel, este último donde pudo admirar la estatua monumental del Pípila. 

Gran recibimiento en tierras guanajuatenses  

De acuerdo con archivos de la época, el vagón en el que viajó su majestad a la ciudad de Guanajuato era el 3517 “Presidente Carranza”, el cual contaba con todas las comodidades y una decoración sumamente elegante. 

A su arribo a la ciudad, descendió en la Estación de Ferrocarriles Nacionales de México en el Barrio Tepetapa, ahí fue recibida por las autoridades estatales y locales, y como particularidad, la valla de honor que custodió su paso estuvo integrada por los Scouts de México, a petición de la reina. 

Agenda exprés y visita relámpago  

La primera parada en la visita de la Reina Isabel II a Guanajuato fue un ascenso al Cerro de San Miguel donde observó la estatua monumental del Pípila, posteriormente se trasladó a conocer el Teatro Juárez, a bordo de un automóvil Dodge Mónaco.  

En todo momento durante sus recorridos, la monarca británica recibió aplausos y vítores de la gente que observaba su paso, al tiempo que estos ondeaban banderas de México y el Reino Unido. 

Posteriormente, se dirigió a la Alhóndiga de Granaditas, firmó el libro de visitantes distinguidos y platicó con el artista José Chávez Morado, quien le mostró el histórico edificio; más tarde, admiró las escalinatas de la Universidad de Guanajuato. 

La algarabía no cesó en ningún momento, tal como refieren los relatos del cronista Vidáurri.

De modo que, entre los aplausos, gritos y chiflidos, se lanzaban innumerables cohetones, los cuales ocasionaron un suceso curioso: un perrito asustado por el estruendo corrió despavorido a refugiarse en los pies de la reina, la cual nunca se movió, a pesar de que la guardia real quiso alejar al can. 

Asimismo, la Reina Isabel visitó el Mercado Hidalgo, donde los comerciantes locales la llenaron de presentes como dulces locales; luego llegó a la ex Hacienda de San Gabriel de Barrera y ahí tomó el almuerzo, en el que pudo degustar parte de la gastronomía local, incluyendo el pipían, platillo que le agradó sobremanera. 

Tras los alimentos, concluyó la visita de la monarca británica al estado. Finalmente, ella y el príncipe fueron llevados al antiguo aeropuerto de San Carlos. 

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