Guanajuato fue protagonista en un acontecimiento histórico para la cultura mexicana: la realización de la exposición de bordados y tejidos más grande del mundo, reconocida oficialmente por Guinness World Records. La iniciativa reunió el talento artesanal de las 32 entidades del país y colocó al estado en el centro de una muestra sin precedentes.
El evento se llevó a cabo en el Complejo Cultural Los Pinos, un espacio dedicado al patrimonio vivo de México. En total, se certificaron 3 mil 106 piezas, creadas por más de 200 artesanas y artesanos, superando con holgura el mínimo requerido por el organismo internacional para obtener el reconocimiento.
Guanajuato y su aporte al récord Guinness
La participación de Guanajuato destacó por su enfoque en la preservación de tradiciones ancestrales, la valoración del trabajo manual y la proyección turístico-cultural del estado. Esta presencia se alineó con la visión del Gobierno de la Gente, encabezado por la gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo, que impulsa políticas para dignificar la labor artesanal y fortalecer la identidad comunitaria.
Cada obra presentada midió 15 por 15 centímetros y resguardó una historia propia: técnicas heredadas, símbolos culturales y referencias al territorio. En conjunto, las piezas formaron un gran tapiz que retrata la diversidad cultural del país y reafirma que el turismo también es memoria e identidad.
Textiles que narran la diversidad cultural de México
La exposición incluyó bordados representativos de múltiples regiones. Desde huipiles mayas de Yucatán con motivos florales y punto contado, hasta diseños geométricos de comunidades zapotecas, mixes y chinantecas de Oaxaca. También se apreciaron escenas de la vida cotidiana en los bordados de Tenango, Hidalgo, y expresiones de memoria comunitaria de Chiapas y Michoacán.
Con más de 340 variantes lingüísticas, México refleja su diversidad también en los textiles, una de las expresiones culturales más antiguas del país. La certificación de Guinness World Records convierte esta muestra en un atractivo cultural de alcance internacional, capaz de fortalecer la marca país.
Este récord no solo se observa: se visita, se vive y se comparte. Con este logro, México se integra oficialmente a la familia Guinness, mientras Guanajuato celebra un hito que refuerza su identidad y consolida su apuesta por un turismo cultural con visión de futuro.