El SAT lanzó un programa que puede convertirse en un verdadero alivio para miles de contribuyentes en México.
Se trata del Programa de Regularización Fiscal, una estrategia que permite ponerse al corriente con adeudos y, en algunos casos, reducir hasta el 100% de multas, recargos y gastos.
Este beneficio llega en un momento clave: el cierre de marzo para personas morales y el arranque de abril para personas físicas, coincidiendo con el periodo de la Declaración Anual.
SAT: cómo funciona el programa de regularización
El objetivo principal del programa es facilitar que los contribuyentes cumplan con sus obligaciones fiscales atrasadas sin enfrentar cargas económicas excesivas. Está dirigido a personas físicas y morales cuyos ingresos en 2024 no hayan superado los 300 millones de pesos.
Uno de los puntos más atractivos es que los pagos pueden realizarse en una sola exhibición o en parcialidades, dependiendo de cada caso.
Para acceder, el trámite puede hacerse en línea o de forma presencial. En la modalidad digital, es necesario ingresar al portal oficial del SAT, acceder a “Mi portal” con RFC y contraseña, enviar una solicitud mediante un escrito libre, esperar la respuesta y realizar el pago correspondiente en instituciones autorizadas.
Qué pasa si ignoras tus deudas
El programa contempla la eliminación de distintos cargos, como multas fiscales, aduaneras, de comercio exterior y sanciones por incumplimientos. También incluye recargos y gastos relacionados con contribuciones federales.
Sin embargo, dejar pasar esta oportunidad puede traer consecuencias importantes. No presentar declaraciones, tener inconsistencias en ingresos o ignorar requerimientos puede derivar en bloqueos de sellos digitales o problemas mayores.
Regularizarse no solo evita sanciones, también permite tener mayor control sobre la situación fiscal.
En pocas palabras, atender los pendientes a tiempo puede marcar la diferencia entre un trámite sencillo y un problema complicado.