Banco Azteca está demostrando que la forma en la que vivimos también está cambiando la forma en la que pedimos dinero. Y sí, ahora todo empieza con una búsqueda.
En un mundo donde resolvemos casi todo desde el celular, la banca también tuvo que adaptarse. Ya no basta con estar presente, hay que entender qué necesita cada persona… incluso antes de que lo diga claramente.
Por eso, Banco Azteca decidió integrar herramientas de inteligencia artificial de Google en su estrategia digital.
El resultado: un crecimiento del 45% en la colocación de préstamos y picos de hasta 70% en sus canales en línea.
Banco Azteca y la nueva forma de buscar soluciones
Hoy, las personas no buscan con palabras sueltas. Hacen preguntas completas, casi como si hablaran con alguien: necesitan respuestas rápidas, claras y personalizadas.
Con tecnología como AI Max, el banco logró ir más allá de las palabras clave para enfocarse en la intención real detrás de cada búsqueda. Es decir, entender lo que el usuario quiere resolver en ese momento.
Esto permitió conectar de forma más directa con quienes buscan opciones financieras accesibles, sin rodeos ni procesos complicados.
Más cercano, más rápido y más útil
La estrategia, desarrollada junto a la agencia Zenith, permitió que los mensajes del banco se ajusten en tiempo real. Así, cada usuario es guiado automáticamente hacia la solución que realmente necesita.
De acuerdo con Elena Alti, de Grupo Salinas, este cambio no solo mejoró los números, también hizo que el banco se volviera más cercano y eficiente en su comunicación.
Además, esta evolución impulsa algo importante: la inclusión financiera. Al facilitar el acceso a servicios desde canales digitales, más personas pueden encontrar soluciones sin barreras.
Para especialistas de Google México, este es el siguiente paso natural: estar presente justo en el momento en que alguien está listo para decidir.
Así, Banco Azteca no solo mejora su estrategia, también se adapta a un estilo de vida donde todo sucede más rápido… y donde encontrar respuestas debería ser igual de sencillo.