La zona del Parque Metropolitano de León se ha convertido en uno de los puntos más calurosos de la ciudad, pese a su cercanía con una zona natural protegida.
De acuerdo con registros de la estación meteorológica El Palote de Sapal, ubicada en el norte de León, esta área alcanzó temperaturas de hasta 38.7 °C, posicionándose como la región con mayor calor dentro del municipio.
Aunque podría parecer contradictorio por su proximidad a la presa y áreas verdes, expertos explican que el fenómeno tiene una causa clara: el llamado “efecto sartén”.
Parque Metropolitano de León y el impacto del crecimiento urbano
Especialistas señalan que el desarrollo habitacional y urbano alrededor de la presa El Palote modificó profundamente el entorno natural.
La remoción de árboles, plantas y cobertura vegetal para dar paso a pavimento, calles y fraccionamientos cambió la capacidad térmica de la zona.
El pavimento absorbe y retiene más calor que el suelo natural, elevando considerablemente la temperatura y generando un entorno más cálido.
Según René Eloy Mendoza, presidente del Colegio de Ingenieros del Agua de Guanajuato, el crecimiento poblacional alrededor del vaso de captación ha intensificado este problema.
El “efecto sartén” dispara el calor en el norte de León
El fenómeno funciona de manera similar a una sartén sobre fuego: mientras más superficies urbanizadas concentran calor, mayor es la temperatura ambiental y la evaporación.
Esto convierte al área cercana al Parque Metropolitano en una especie de isla térmica, donde el calor se acumula más fácilmente.
Las estaciones meteorológicas instaladas por Sapal han confirmado que las temperaturas en León pueden variar considerablemente dependiendo del uso de suelo en cada zona.
La situación refleja cómo el desarrollo urbano, sin suficiente equilibrio ecológico, puede transformar incluso áreas cercanas a espacios naturales en puntos críticos de calor.