imagen tomada de glamour.mx
Febrero arranca con uno de los espectáculos astronómicos más bonitos del año: la Luna de Nieve, nombre que recibe la luna llena de este mes. Además de dominar el cielo durante largas horas nocturnas, este plenilunio tiene un fuerte peso cultural, ya que marca el comienzo del Año Nuevo Lunar, que para la tradición china da paso al año 4724.
Aunque el calendario astronómico de febrero no está lleno de grandes eventos, la luna llena se convierte en la protagonista absoluta de las noches invernales.
La luna llena de febrero podrá verse poco después del atardecer del 1 de febrero, apareciendo en el horizonte entre las 17:40 y las 18:20, según la zona.
Si el clima acompaña, el satélite se mostrará primero con un tono rojizo (por la dispersión de la luz en la atmósfera) antes de recuperar su clásico color blanco plateado.
Por apenas unos días, no alcanza la categoría de superluna. El punto de mayor cercanía entre la Tierra y la Luna ocurre el 30 de enero, cuando estarán separadas por 365.875 kilómetros y el satélite aún se encontrará en fase gibosa creciente. Para cuando llegue la luna llena, la distancia aumentará unos 6.000 kilómetros, una diferencia mínima en términos astronómicos.
El nombre no tiene demasiado misterio.
Los pueblos nativos de Norteamérica la bautizaron así porque febrero suele ser el mes con las nevadas más intensas en el hemisferio norte.
Este término se popularizó gracias al Almanaque del Viejo Granjero, una publicación de finales del siglo XVIII muy difundida entre las comunidades rurales de Estados Unidos.
Sin embargo, no todas las culturas la conocían con el mismo nombre. Para algunos pueblos indígenas representaba la dureza del invierno, como la Luna de los Huesos o la Luna del Hambre, mientras que otros la asociaban con animales, como la Luna del Águila o la del Oso Negro.
En Europa, los celtas hablaban de la Luna del Hielo, y en el hemisferio sur se le dio un enfoque más amable, con nombres como Luna del Grano o Luna Roja.
La luna llena de febrero tiene un significado especial para la cultura china, ya que marca el inicio del Año Nuevo Lunar.
Con su llegada comienza el Año del Caballo en su zodíaco, una festividad que se vive con desfiles, fuegos artificiales, ciudades decoradas y reuniones familiares.
La magnitud de la celebración es enorme: durante los 40 días que duró el festejo el año pasado, se registraron alrededor de 9.000 millones de desplazamientos dentro de China, un fenómeno que asombra al resto del mundo.
No hace falta viajar demasiado lejos para disfrutar de la luna llena.
Basta con buscar un lugar con poca contaminación lumínica y sin obstáculos en el horizonte. Para quienes puedan hacer una escapada, las reservas y destinos Starlight son una excelente opción, ya que ofrecen cielos de gran calidad y experiencias ligadas a la divulgación astronómica.
Solo queda mirar al cielo y dejarse acompañar por la luz de la Luna de Nieve durante una de las noches más largas y brillantes del invierno.
Con información de National Geographic.
La Feria de la Candelaria celebra 70 años y llena de flores a San Miguel de Allende
Febrero arranca con buenas noticias para los amantes del arte en Guanajuato. El Museo del…
El primer puente de 2026 ya está aquí y, si te quedas en la capital,…
La magia de Harry Potter empieza a sentirse cada vez más cerca, aunque habrá que…
La gala de los Premios Grammy se convirtió en algo más que una celebración musical.…
La crisis del agave en Guanajuato ya tiene consecuencias visibles en el campo. Decenas de…
El acento canadiense ya es parte del paisaje cotidiano en Ajijic. Este Pueblo Mágico de…