Once ejemplares de fauna silvestre fueron liberados en áreas naturales protegidas de Guanajuato después de recibir atención y cumplir con las condiciones necesarias para volver a vivir en libertad.
La jornada fue realizada por la Secretaría del Agua y Medio Ambiente de Guanajuato, en coordinación con la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente y la Dirección de Medio Ambiente del municipio de Celaya.
Los animales liberados fueron tres tortugas casquito, dos caracaras, una falsa coralillo, un alicante, tres lechuzas y un tlacuache. Todos fueron valorados antes de su reincorporación para confirmar que contaban con condiciones biológicas y de salud adecuadas.
El regreso a la naturaleza requiere una valoración previa
La liberación de un animal silvestre no consiste únicamente en trasladarlo a una zona natural. Las autoridades deben revisar su estado físico y confirmar que pueda alimentarse, desplazarse y sobrevivir sin depender del cuidado humano.
También es necesario seleccionar un ecosistema adecuado para cada especie. Las áreas naturales protegidas ofrecen espacios con alimento, refugio y condiciones ambientales que favorecen el desarrollo de los ejemplares.
La Profepa participa en el rescate, aseguramiento y atención de animales silvestres. Cuando su estado lo permite, también interviene en el proceso para devolverlos de manera segura a su entorno; La legislación mexicana permite reintroducir ejemplares rescatados, asegurados o entregados voluntariamente. Antes de liberarlos, debe comprobarse que su regreso no represente un riesgo para el animal ni para el ecosistema receptor.
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La ciudadanía también puede proteger la fauna silvestre
Las autoridades hicieron un llamado a evitar la captura, compra o tenencia irregular de especies. Extraer animales de su hábitat puede alterar el equilibrio natural y reducir sus posibilidades de sobrevivir cuando intentan regresar.
Si una persona encuentra un ejemplar herido o en peligro, no debe manipularlo sin orientación especializada. Lo recomendable es mantener distancia y reportar el caso a las autoridades ambientales.
También pueden denunciarse actividades como tráfico ilegal, maltrato, destrucción de hábitats o venta clandestina. La participación ciudadana permite detectar riesgos y facilitar la atención oportuna de los animales; La liberación representa una nueva oportunidad para estos once ejemplares, pero también recuerda que la conservación comienza al respetar la vida silvestre y los espacios naturales donde cada especie cumple una función.










