Textiles artesanales purépechas llegan cada año a Salamanca de la mano de Rosalba Lemus, una mujer que lleva más de 15 años compartiendo piezas únicas llenas de historia, tradición y paciencia.
Originaria de Cherán, en la meseta purépecha de Michoacán, Rosalba viaja constantemente para vender sus creaciones, muchas de las cuales pueden tardar desde unos días hasta varios meses en terminarse. Cada prenda es especial, no solo por su diseño, sino por el proceso artesanal que implica.
Textiles purépechas: tradición que se teje con el tiempo
Las piezas que Rosalba ofrece están hechas con la técnica del Relindo, un trabajo complejo que combina cinco procesos: deshilado, bordado en hilván, randa, calado y drapeado. El resultado son prendas de algodón con un alto valor cultural, utilizadas en ocasiones importantes como bodas o fiestas patronales.
Más allá de su belleza, estos textiles representan identidad. Cada puntada refleja una tradición que ha pasado de generación en generación y que hoy sigue viva gracias a manos como las de Rosalba.
Durante la temporada de Semana Santa, ella y su familia llegan a Salamanca para ofrecer sus productos, invitando a las personas a conocer y valorar este tipo de trabajo artesanal.
Un oficio que enfrenta nuevos retos
A pesar del valor de estas piezas, Rosalba reconoce que con el paso del tiempo las ventas han disminuido. Sin embargo, su familia ha encontrado en este oficio una forma de sustento, viajando por distintos municipios como Valle de Santiago y Victoria.
Sobre la competencia de productos extranjeros, su postura es clara: aunque existen imitaciones, la calidad de lo artesanal marca la diferencia. Aun así, reconoce que cada persona decide según sus posibilidades.
Además, menciona una práctica importante en su comunidad: evitar fotografías de los textiles, ya que muchas veces las ideas son copiadas para producirlas en masa.
En un mundo donde lo rápido predomina, estos textiles recuerdan el valor de lo hecho a mano y la importancia de preservar las tradiciones que definen nuestra cultura.
Con información de El Sol de Salamanca.










