El turismo en Irapuato está tomando un nuevo rumbo. Más allá de su fama como capital mundial de la fresa, la ciudad se posiciona como un destino que mezcla historia, naturaleza y experiencias al aire libre.
Con el programa “Abril Vibrante”, el municipio ha diseñado una oferta turística que invita tanto a visitantes como a locales a redescubrir la ciudad desde otra perspectiva. Y lo interesante es que muchas de estas actividades se mantienen durante gran parte del año.
Irapuato turismo: historia viva en cada rincón
Uno de los recorridos más atractivos es “Conociendo mi Centro Histórico: comparativas del pasado”. Aquí, los visitantes caminan por el corazón de la ciudad mientras contrastan imágenes antiguas con el presente.
El recorrido inicia en la icónica Torre del Reloj y está acompañado por historiadores y guías que ayudan a entender cómo ha evolucionado la ciudad. Es una forma distinta de conocer Irapuato: no solo viendo, sino interpretando su historia.
Cada calle, cada edificio y cada detalle se convierte en una pieza de memoria colectiva que conecta el pasado con el presente.
Naturaleza y aventura para desconectar
Pero no todo sucede en el centro. Para quienes buscan aire libre, la Presa de la Purísima ofrece actividades como kayak en un entorno rodeado de montañas y tranquilidad.
Este lugar también guarda sorpresas como el templo hundido, un sitio que mezcla historia, misterio y paisajes únicos dependiendo de la temporada.
Además, el Cerro de Arandas es ideal para senderismo y vistas panorámicas, mientras que el Cerro del Piloncillo permite iniciarse en la equitación y vivir una experiencia cercana con la naturaleza.
El objetivo de esta iniciativa es claro: atraer visitantes, impulsar la economía local y fortalecer el sentido de identidad de quienes viven en la ciudad.
Porque a veces, el mejor viaje no es ir lejos… sino mirar tu ciudad con otros ojos.
Con información de El Sol de Irapuato.











