Alejandro Martínez Araiza sostuvo que la situación de los trabajadores migrantes en América del Norte continúa evidenciando rezagos estructurales que limitan el acceso a condiciones laborales dignas.
Para el secretario general del Sindicato Nacional Alimenticio y del Comercio (SNAC), la movilidad laboral en la región sigue estando marcada por factores económicos que obligan a miles de personas a abandonar sus comunidades en busca de mejores oportunidades.
El dirigente explicó también que numerosos trabajadores mexicanos migran hacia Estados Unidos y Canadá debido a la insuficiencia de empleos bien remunerados en México.
Sin embargo, el dirigente señaló que una parte importante de ellos termina enfrentando contextos de vulnerabilidad que incluyen bajos salarios, extensas jornadas laborales y escasas herramientas de protección.
Migración y precariedad laboral, una relación persistente
Alejandro Martínez Araiza consideró que, aunque las reformas laborales impulsadas en años recientes representan avances institucionales relevantes, aún existe una brecha considerable entre los cambios legislativos y la realidad que viven los trabajadores.
Entre los principales desafíos identificó:
- Limitado acceso a mecanismos efectivos de defensa laboral.
- Persistencia de esquemas productivos basados en mano de obra de bajo costo.
- Insuficiente protección para trabajadores migrantes en distintos sectores económicos.
- Débil capacidad de representación sindical en algunos entornos laborales.
Asimismo, acotó que tal problemática también afecta a migrantes provenientes de Centro y Sudamérica que buscan oportunidades dentro del territorio mexicano.
Hacia una agenda regional con enfoque social
El líder sindical afirmó que las tensiones comerciales y migratorias registradas en años recientes en Norteamérica evidenciaron la necesidad de fortalecer los mecanismos de cooperación entre los países de la región.
Por ello, consideró prioritario impulsar una agenda que contemple:
- Estándares laborales mínimos compartidos.
- Mayor coordinación entre gobiernos y organizaciones sindicales.
- Protección de derechos independientemente del estatus migratorio.
- Estrategias para reducir la precarización laboral.
Finalmente, Alejandro Martínez Araiza señaló que la competitividad regional no puede sostenerse únicamente en indicadores económicos, sino que debe construirse sobre condiciones laborales justas que permitan un desarrollo más equilibrado y sostenible para todos los trabajadores.
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