El flujo de motocicletas en las salidas de las principales ciudades mexicanas evidencia un cambio en los hábitos de recreación de la población. Las rutas que conectan con pueblos mágicos y reservas naturales concentran contingentes de conductores que aprovechan los fines de semana para distanciarse del ritmo laboral y adoptar la conducción en dos ruedas como un ejercicio de desconexión, aventura personal y convivencia al aire libre.
Evolución de un mercado en expansión
Esta transición en los hábitos de movilidad cuenta con respaldo en las cifras oficiales del país. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el parque nacional de motocicletas se cuadruplicó en un periodo de una década, al pasar de 2.27 a 8.95 millones de unidades. El fenómeno trasciende el ámbito estrictamente funcional y evidencia el nacimiento de un perfil de usuario que prioriza la comodidad, la potencia y la durabilidad mecánica en trayectos fuera de la urbe.
Respecto a este comportamiento, Gabriela Lara Chávez, Directora de Marketing para Movilidad Elektra, subraya que la diversidad de perfiles redefine las exigencias del mercado. La directiva sostiene que viajar sobre dos ruedas responde hoy a la aspiración de explorar nuevas regiones y de pertenecer a una comunidad activa, lo que ha generado una demanda de máquinas con mayores prestaciones para la carretera.
Alternativas de viaje y equipo de protección
Para respaldar esta corriente hacia la recreación en carretera, la empresa despliega del 1 al 21 de septiembre una edición de su Moto Sale enfocada en el turismo y en la mayor cilindrada. El catálogo suma alternativas de fabricantes como Benelli, Morbidelli, Hero e Italika, además de cascos certificados e indumentaria técnica de protección corporal, componentes clave para viajes de largo recorrido. Para facilitar el acceso a este equipamiento, la firma ofrece planes a través de Préstamo Elektra, con abonos semanales y esquemas de enganche desde el 0%.
Ingeniería adaptada al territorio mexicano
El soporte operativo de estos modelos se sustenta en una estructura industrial presente en el país desde 2004. En el complejo manufacturero GS Motos, con sede en Toluca, se producen más de 50 configuraciones vehiculares preparadas para responder a la diversidad de asfaltos y altitudes de México.
Efrén García Carrera, Director de la planta fabril, enfatiza que la ingeniería local garantiza la fiabilidad estructural de las unidades ante cualquier condición climática. Estas opciones están disponibles en la red de sucursales físicas en todo el país, en la aplicación digital y en el sitio elektra.mx.
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